Libros electrónicos, el futuro de la lectura

El sueño de un mundo y una oficina sin papeles sigue siendo, de momento, solo eso, un sueño. Aunque el uso del correo electrónico ha sustituido en gran parte al envío de documentos por correo convencional y fax, todavía son muchas las ocasiones en que imprimir un documento es casi obligatorio.
Otro de los casos en el que el papel sigue reinando es el de los libros. La mayoría de nosotros seguimos disfrutando del placer de la lectura sobre papel, sobretodo cuando no disponemos de conexión a la red (por ejemplo, al viajar en avión).
Pero los libros tienen un problema evidente: el espacio que ocupan y su peso. Los trabajadores en movilidad necesitamos viajar ligeros y, si lo hemos conseguido ya con portátiles cada vez más livianos, el llevar varios libros encima sigue siendo una carga pesada.
El libro electrónico nos soluciona este problema, ofreciendo un dispositivo de lectura cómodo y fácil transporte, con un peso muy reducido y la posibilidad de llevar con nosotros una gran cantidad de libros sin aumentar su peso.
El libro electrónico se basa en la tecnología de tinta electrónica, muy distinta a la tecnología usada en pantallas de ordenadores, PDAs o teléfonos móviles. La tinta electrónica no ofrece iluminación trasera de la pantalla, por lo que su aspecto es mucho más similar al del papel tradicional y su lectura mucho más cómoda para nuestros ojos, además de permitir su visión bajo la luz directa del sol.
A esta ventaja se le une el hecho de que no requiere tener la batería en constante funcionamiento. Los libros electrónicos solo consumen energía cuando cambiamos de página, pero no mientras estamos mostrando una de ellas en pantalla. Por tanto, al contrario que un portátil o una PDA, su autonomía se mide en páginas mostradas, lo que se convierte en semanas sin necesidad de recargarlo, aun con un uso continuado.
Evidentemente, los libros electrónicos todavía tienen algunos inconvenientes. Entre ellos, el principal es el precio, pues representan una inversión elevada por adelantado. Los más baratos rondan entre 300 y 350 euros, pero este precio puede hasta doblarse, dependiendo del tamaño de la pantalla y de las prestaciones que nos ofrezcan. Otro de los inconvenientes es que no existen modelos con pantalla en color, al menos de forma masiva o fuera de los laboratorios de investigación de las empresas.
En España todavía son pocos los modelos que se distribuyen, pero vamos a dar un repaso a las características más importantes de algunos de ellos.
Papyre 6.1

Distribuido por una empresa española, Facthor, el Payre 6.1 dispone de una pantalla de 6 pulgadas, con una resolución de 800 x 600 píxeles y 4 niveles de gris. Disponed e 512 MB de memoria interna y puede ampliarse mediante tarjetas de tipo SD.
Su autonomía es de 9000 páginas y acepta ficheros en formato PDF, TXT, Office, HTML, PPT y otro específicos de libros electrónicos. Su precio es de 299 euros.
Cybook Gen3

Con el mismo tamaño de pantalla y resolución que el anterior, 6 pulgadas y 800 x 600 píxeles, el Cybook Gen3 comparte la mayoría de prestaciones, incluyendo el uso de tarjetas SD para el almacenamiento.
Pierde en el apartado de autonomía, con 8000 páginas, a cambio de reducir ligeramente su peso a los 174 gramos, realmente muy ligero. Compatible con PDF, HTML y TXT, además de otro libros electrónicos, el modelo más barato cuesta 339 euros.
iLiad e-Reader

Aumentando el tamaño de pantalla y resolución a 8.1 pulgadas y 1024 x 768 píxeles, el iLiad e-Reader se enfoca a verdaderos apasionados del libro electrónico.
Su mayor ventaja respecto a los otros modelos, aparte de mayor tamaño, es que la pantalla es táctil, lo que nos permite tomar notas y escribir anotaciones en ella, guardando ese contenido en su memoria. Ideal para repasar informes, estudiar libros,...
A cambio de esto, su peso es bastante mayor, 435 gramos, al igual que su precio, de 499 euros. Existe también un modelo con conectividad Wi-Fi, que nos permite cargar datos en él sin necesidad de cables.

Vemos, por tanto, que de momento el del libro electrónico no es aún un mercado masivo. Futuras generaciones, con pantallas de mayor tamaño y conectividad integrada, que nos permitan recibir el contenido directamente, por ejemplo, tener disponible cada mañana nuestro periódico favorito, serán las que lo popularicen.
De momento, el libro electrónico se enfoca a un público al que le gusta mucho leer pero no quiere tener que llevar el peso de una buena colección de libros.
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Tags: ebook, libro electronico, tinta electronica
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