NAS, almacenamiento compartido en red

Cuando en una oficina hay instalados varios ordenadores es habituales disponer de uno o más servidores que realizan diversas funciones, desde la centralización de ficheros hasta la identificación de usuarios. Para ello, estos servidores vienen equipados con un sistema operativo diseñado para estas funciones, como puede ser Windows Server 2003.
Pero en una oficina pequeña o si trabajamos desde casa lo más normal es que dispongamos de pocos ordenadores y no necesitemos tanta funcionalidad. Eso sí, el disponer de un almacenamiento compartido entre ellos puede resultar muy interesante y eso es lo que nos ofrece un NAS.
El nombre NAS viene de Network-Attached Storage y significa, literalmente, almacenamiento adjuntado a la red. Se trata de un sistema con uno o varios discos duros que se conecta a la red, ya sea por cable o de forma inalámbrica, y que nos ofrece un sistema de almacenamiento compartido para los diversos ordenadores que tengamos conectados en ella.
Un NAS puede ser un dispositivo ideal para la realización de copias de seguridad, de forma que tengamos todas ellas centralizadas en un solo sitio y accesibles desde cualquier ordenador. También nos puede permitir la sincronización de documentos entre distintas máquinas, por ejemplo si usamos un sobremesa y un portátil.
Los últimos modelos de NAS que están apareciendo en el mercado ofrecen características adicionales muy interesantes para el hogar, como la posibilidad de usarlos de servidores multimedia de música y vídeo. Muchos de ellos implementan el protocolo uPnP, que permite reproducir el contenido almacenado en ellos con otros dispositivos como una Xbox 360 o una Playstation 3.

Otra de las ventajas de un NAS respecto a un servidor convencional es la facilidad de instalación y administración. Mientras que en un servidor necesitaremos instalar el sistema operativo, configurarlo, mantenerlo al día con actualizaciones,... la implantación del NAS suele requerir poco más que conectarlo a la red y, en todo caso, configurar los usuarios y los permisos que queremos ofrecerles.
A ello se le suma el menor coste de un dispositivo de este tipo, no solo a la hora de la compra, sino también en uso, ya que el consumo de energía es muy inferior al de un ordenador. También debemos tener en cuenta el grado de seguridad que nos puede aportar gracias al uso de RAID.
La mayoría de modelos que soportan más de un disco duro permiten configurar estos en RAID, lo que significa que los datos se almacenan de forma redundante. En caso que alguno de los discos se estropee los datos pueden recuperarse sin problemas al estar duplicados.
Acabamos comentando que los NAS son compatibles con prácticamente cualquier sistema operativo que utilicemos, ya que implementan protocolos estándar como SMB, el mismo que Windows, o FTP.
Más información | Wikipedia.
Más noticias sobre:
Herramientas
Tags: nas
Comentarios (0)
| Trackback
